Cuando la moral choca con el trabajo

 División en la comunidad crece con latinos dentro de agencias de inmigración.

Por HEYDY VASQUEZ

Aunque haya ataques de inmigracion hacia la comunidad latina,todavia hay latinos que trabajan para agencias de inmigracion. (Chad Davis/ Wikipedia Commons)

Los latinos han sido víctimas de las redadas del United States Immigration and Customs Enforcement. El temor entre la comunidad latina ha aumentado el miedo sobre ir a mercados latinos y sitios culturales. Mientras uno observa vídeos de las redadas, uno puede ver agentes con acentos parecidos a alguien de la comunidad latina.

En videos demostrados por agentes de ICE, unos pueden reconocer el acento, apellido y otras características de un latino en el agente. Con esta transformación, la presencia de agentes latinos en ICE revela una contradicción dolorosa — mientras que nuestras comunidades son criminalizadas y deportadas en masa, algunos de los que ejecutan esta política comparten nuestro mismo idioma y origen. 

Sin embargo, la presencia de agentes latinos en ICE no es un fenómeno marginal, se consideran útil porque hablaban español, conciernen la cultura y pueden “leer” mejor las comunidades. Esto muestra que hay una clara división en la comunidad latina, separado no por cultura o idioma, sino morales. 


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Morales que no tienen, estos oficiales prefieren el dinero a su propia comunidad. Se puede especular que creen que trabajar para la agencia hará que sean agradables para aquellos que quieren que se vayan. La verdad es que ninguna placa quita que uno es latino, que están arrestando con violencia a personas que si miran como ellos mismos. 

Uno puede cuestionar cómo al mirar videos de personas detenidas con su humanidad arrancada pueden trabajar para la agencia. Un oficial con el mismo color de piel, ojos y acento preguntando a alguien con la misma etnicidad “si son de aquí” es ridículo — también con padres inmigrantes. Ver a un agente latino bajar a una persona de una camioneta o separar a un padre de sus hijos confronta diariamente nuestra noción de solidaridad comunitaria.

Sin embargo, un reporte de Univision Los Ángeles de 2017 presenta que más de un quinto parte de los agentes de ICE eran latino. Pero un estudio de 2020 por la Universidad de Notre Dame presenta cómo más de 60 agentes descubrieron su trabajo. 

Muchas de las respuestas describieron problemas para encontrar trabajo o detalles de no estar bien económicamente. En respuesta sobre su trabajo, muchos dicen “es solo un trabajo”, es una manera de anestesiar la conciencia. Todos necesitamos comer, pagar renta y sostener a nuestras familias, eso es innegable. Pero no todos queremos apoyar sistemas que perjudican a la comunidad. 

Pero también es cierto que no todos los trajes tienen el mismo peso ético. Un empleo que se basa en detener y separar familias no es neutral. Cuando un agente latino participa en una red no solo es porque son un producto de la migración, sino también contribuyen a un sistema que los quiere fuera. 

No importa cuánto dinero ofrezca una empresa, nunca debería equivaler a acciones para perfilar a la misma comunidad de la que usted forma parte. 

Lo más interesante es que muchos de estos agentes conocen muy bien las realidades de las personas que detienen. No son ajenos a la historia migratoria y al miedo de la migra. 

En teoría, están “bien informados” sobre su comunidad, pero esta información no va a un lugar de empatía; se transformará en una herramienta técnica. Estos agentes saben dónde vive la gente, cuál palabra en español pueden usar para lograr obediencia rápida. Es un conocimiento íntimo colocado al servicio de la vigilancia. 

Ahí es donde la contradicción se hace insoportable — ser parte de una comunidad, conocer sus horas y aun así escoger el lado de quien las profundiza. No se trata de negar las condiciones materiales que llevan a alguien a ese tipo de trabajo, sino decir con claridad que estas decisiones tienen consecuencias morales y políticas. 

Frente a esto, la responsabilidad no es solo de quienes se ponen uniformes, sino del resto de la unidad latina. No podemos seguir mirando estas contradicciones desde lejos, como si no tuvieran nada que ver con nosotros. Es necesario abrir conversaciones incómodas en nuestras familias, escuelas y espacios culturales. Preguntar qué beneficia de un salario pagado por la percepción de otros latinos. 

Para los latinos es fácil estar desinformados y no preocuparse por los medios políticos, pero es importante enfocarse en el impacto que tiene la política en su comunidad e involucrarse más. Está bien no saber el alcance completo de la política, por eso investigar y hacer preguntas es el primer paso. 

Aplicar y trabajar con agencias como ICE es un paso en la dirección equivocada y obediencia a la discriminación racial y expulsión forzada. Es ridículo que estos agentes tomen órdenes para detener niños, adultos y personas mayores hablando en su idioma nativo, pero al final este gobierno les va dejar solos. 

Solo para que queden bien con la política del presidente. No les importan los niños mirar a su padres sufriendo, que un día sí eran como ellos, las muertes que están pasando o el trauma que sí va dejando con la comunidad latina. Ayudó a un gobierno que al final no te va apoyar a ti por tu color. 

Porque al final, la pregunta que queda es directa: ¿de qué lado queremos estar como comunidad? Contribuir al sistema que persigue a los latinos o en una lucha por la justicia. 

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