Trump instila sensaciones de peligro en latinos

La política se ha vuelto en sobrevivencia de día a día para la comunidad latina.

Por HAYDÉE CEPEDA

(Pırıl Zadil / Daily Trojan)

A los diez años, mi mamá me despertó a las siete de la mañana el 9 de noviembre para prepararme para la escuela. La primera cosa que le pregunté fue quién había ganado la elección presidencial, porque me había mandado a la cama temprano la noche anterior.

Cuando ella me contestó que Donald Trump había ganado, lo primero que sentí fue pánico. Después vinieron sentimientos de miedo y decepción. ¿Cómo íbamos a pasar cuatro años bajo un hombre que había compartido tantos sentimientos de odio y racismo por mi comunidad? ¿Y cómo los americanos permitieron que este hombre ganara? 

Desde que Trump entró a la oficina, pienso que muchas personas se sienten más cómodas siendo racistas cuando nuestro propio gobierno empuja una agenda así, y eso da miedo, no solo para mí, sino para todos los latinos y los inmigrantes. 


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En mi último año de la secundaria, llegando al final de la administración de Joe Biden, mi maestro de gobierno y política de los Estados Unidos nos hablaba con frecuencia sobre Trump. Mientras veíamos los debates primarios, él nos decía que muchos americanos pensaban que la elección de 2024 sería una oportunidad para dejar los años de Trump en el pasado. 

Llegó noviembre de 2024, y ya siendo adulta en la universidad, mi mamá no me mandó a la cama temprano y me quedé despierta casi la noche entera esperando con ansiedad los resultados de la elección; esperando que después de ocho años tomaríamos una decisión diferente.  

A casi las 3 de la mañana, ya sabiendo lo que iba a pasar, me fui a dormir. Me desperté con las noticias de que Trump había ganado la presidencia por segunda vez. 

Esta vez, los sentimientos que tenía eran un poco más complicados y multifacéticos. Claro, me sentía triste, pero más que nada me sentí enojada y decepcionada. Quería preguntarles a todos: ¿cómo permitimos que esto pasara otra vez? Ya lo hemos vivido.

Recuerdo muy claramente cómo mi profesor de inglés comenzó a llorar cuando mis compañeros y yo llegamos a clase esa mañana. No lloré, pero creo que sus lágrimas solo presentaron lo que todos estábamos sintiendo.  

Aparte de la decepción y el enfado, existen miedo y ansiedad. Nuestro presidente es un hombre que ha erróneamente culpado a minorías por los crímenes violentos en este país. Su retórica antiinmigrante lo ayudó a ganar la elección de 2016 y la elección de 2024. 

Especialmente en Los Ángeles, donde casi la mitad de la población es latina, los efectos se han sentido. 

En solo el tiempo desde que Trump entró a la oficina, el número de personas en centros de detención tras ser detenidas por el United States Immigration and Customs Enforcement ha aumentado más de 75%. 

Más de 10.000 de esas personas fueron detenidas en Los Ángeles, aunque más de la mitad de ellas eran personas sin antecedentes penales.

En septiembre de 2025, la Corte Suprema firmó una orden que permite que ICE interrogue a cualquier persona teniendo como base su etnicidad, raza o lenguaje. Los Ángeles es la ciudad con la mayor población de hablantes de español en los EE.UU. 

¿Hablar en mi idioma natal me pone en riesgo de ser interrogada o detenida? Muchas quizás argumentaron que ser ciudadana te protegerá, pero ICE ha detenido a más de 170 ciudadanos estadounidenses y todos han reportado malos tratos. A algunos no les fue permitido hablar con abogados o con sus familias. ¿Es eso libertad?

Y aunque alguien no tenga papeles, ¿debería ser maltratado y retenido en centros de detención sucios? ¿Se le debería negar atención médica? Estas preguntas no son simplemente hipotéticas. Son circunstancias reales pasándole a gente real. 

La administración de Trump ha estresado un enfoque en deportar criminales, pero al comparar las deportaciones de esta administración con administraciones del pasado, el mayor aumento se ha visto en el número de deportaciones de personas sin antecedentes penales. 

En otras palabras, su único delito fue no tener documentación y por eso fueron deportados. ¿En realidad estamos en una “tierra de oportunidades”? Inmigrantes vienen a este país, que se enorgullece de tener libertad y crecimiento para todos, buscando una mejor vida. Y este país los trata como criminales.

Trump no es la razón de que la discriminación exista en este país. Claro, ahora es legal que agentes de ICE salgan a buscar latinos, pero el perfilamiento racial ha existido por décadas. 

Muchas veces, me siento sin ánimo de seguir tirando para adelante en la búsqueda de mis sueños cuando cada día se siente como una pelea. Pero como persona joven con el privilegio de estudiar y escribir sobre estos problemas, seguiré dando todo de mí para defender lo correcto.  

Es lo que todos los latinos con voces y oportunidades deberíamos hacer. Se lo debemos a los que no pueden hablar. 

Estos son tiempos sin precedentes, y es fácil sentirse sin ánimo, pero es importante recordar que los inmigrantes siempre han sido parte de la historia de los EE.UU. Seguimos aquí, y aunque tengamos que luchar, también debemos gozar y disfrutar de la vida a pesar de lo que está pasando. Si no tenemos esperanza, no tenemos nada. 

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