El tiempo ha llegado para decir adiós — ya he tomado mis fotos de graduación, me he apuntado en las ceremonias y he preparado mis últimos artículos para publicación. Mi tiempo escribiendo para el suplemento de español concluye con este artículo. Aunque me llena de emoción tener que despedirme del periódico debido a mi graduación de USC, ha sido verdaderamente hermoso ver que el periódico incluye el español en sus páginas.
Cuando empecé a escribir para el Daily Trojan, comencé en la sección de opinión. Escribí acerca de temas de inmigración y la cultura de Los Ángeles — temas que son relevantes en la comunidad hispanohablante.
Sería una mentira si dijera que no encontré mi comunidad durante mi tiempo en USC.
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Tan solo en mi primer año, recibí un mensaje preguntándome si estaría interesada en escribir para un suplemento en español — la primera vez que el Daily Trojan publicó en español. Sin duda, me inscribí y comencé a escribir para el primer suplemento.
Lo vi como una oportunidad para que mis padres entendieran que estaba escribiendo y para mejorar mi escritura en español. En fin, mi meta para continuar escribiendo para el suplemento era poder conectar más profundamente con mi idioma materno.
Entrando a la universidad como una joven latina buscando mi lugar, ahora me despido con el privilegio de haber presenciado algo que se transformó frente a mis ojos. La sección comenzó con Bianca B. Arzán-Montañez — dedicada a observar cómo el periódico podía evolucionar para convertirse en una forma de comunicación para los estudiantes y los miembros de la comunidad hispanohablante.
Desde que publiqué por primera vez en el suplemento inaugural en mi primer año, siempre tuve la duda de que el proyecto acabaría cuando Bianca se graduara. Pero con el tiempo, cada año volví a escribir para la sección.
Ahora, al graduarme, solo puedo recordar la página anaranjada del primer suplemento. Recuerdo que tenía miedo de escribir para el periódico por falta de experiencia.
Hay cosas que solo se sienten plenamente en un idioma, maneras en que podemos amar, hablar con la familia y contar nuestras historias. Escribir en español es mi manera de honrar esa parte de mi identidad.
Por eso me alegra haber contribuido todos estos años a esta redacción. Me alegro de haber puesto mi voz al lado de otras voces que también creen que la representación importa. El legado que dejó Bianca es único y aprecio poder haber desempeñado un papel en el proceso.
Reflexiono mucho acerca del estado político actual, en el que la gente se ha vuelto tan resentida con el español; un clima en el que las personas han dejado de hablar en español y ocultan su acento por miedo de ser un objeto de burla y debido al racismo normalizado hacia los latinos.
Es en este tiempo en que tantas personas se dedican a hablar sólo inglés, a ver un espacio para escribir en español dentro de una redacción universitaria y tener la oportunidad de escribir en español se siente casi como una declaración silenciosa. Como escritores, queremos justificar el derecho a extinguir. Pero el español tiene el poder de capturar memoria y cultura de una manera que no siempre se traduce por completo.
La sección se ha transformado durante mis años en la universidad: ahora cuenta con un editor dedicado y un editor supervisando el trabajo, además de un equipo de copia listo para encargarse de artículos extensos.
Haber contribuido a esta visión durante tantos años me da orgullo al final de esta etapa. Mi esperanza es que los escritores futuros sigan escribiendo para el suplemento y usando la redacción para amplificar las historias que reflejan nuestra comunidad vibrante. No hay nada mejor que llevar a casa una página impresa y que tus padres puedan interactuar con ella y verse representados.
Lo que espero es continuar escribiendo en español cuando estudié derecho; me imagino que cuando comience mi pase para mi doctorado en derecho, que comenzaré un proyecto para dedicar una sección al español en nuestras revistas de derecho.
Con solo 2,5 % de Latinas siendo abogadas, mi mente siempre será que mi idioma domina donde voy con mis pasos como abogada.
Como dijo Bad Bunny, “Las cosas siempre cambian, el mundo cambia, la gente cambia, todo cambia, excepto lo bueno, eso se queda igual”.
Ya que la sección ha cambiado, es mi turno de esperar todo lo bueno que va a cambiar en mi vida.
“Editors’ Epilogue” es una columna rotativa que presenta en cada entrega a un editor diferente del Daily Trojan escribiendo sobre sus experiencias personales. Heydy Vasquez es estudiante de último año estudiando estudios jurídicos y editora de opinión en el Daily Trojan.
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