Un viernes por la tarde, en una esquina de Sunset Boulevard, el nuevo restaurante El Moro se encuentra lleno de gente probando sus famosos churros de la Ciudad de México. La nueva sucursal del histórico restaurante mexicano abrió en Echo Park el 29 de enero, la segunda ubicación en los Estados Unidos.
En 1933, Francisco Iriarte emigró de Elizondo, España, a México. Queriendo traer un pedacito de su casa a México, Francisco abrió un carrito de churros, nombrándolo El Moro como homenaje a su hogar. La churrería rápidamente se hizo popular, y en poco tiempo había 18 churrerías dispersas por la Ciudad de México.
Hoy, más de 90 años después, su legado cruzó otra frontera.
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Para Santiago Iriarte, director general de la churrería y la tercera generación de la familia, la expansión a los EE.UU. es más que una estrategia empresarial.
“Pues el simple hecho de la hospitalidad mexicana que te trata bien te hace sentir importante”, dijo Iriarte. “El Moro se empezó a popularizar bastante entre la comunidad extranjera … Si ya la gente descubrió México y está enamorada de su cultura, de su historia, de su gastronomía, ¿por qué no llevarlo nosotros hacia afuera?”
Para Iriarte, la expansión de El Moro significó compartir un poco de la cultura mexicana con el exterior de una manera que nunca se ha hecho. En la historia de la industria de alimentos y bebidas en México, explica Santiago, las grandes compañías mexicanas siempre se han preocupado por traer diferentes franquicias americanas a México.
“Pero siempre nos preguntábamos nosotros, ¿por qué no exportar lo mexicano?” dijo Iriarte. “Y esa ha sido la filosofía que tenemos en El Moro internamente — llevar un cacho de México a más lugares del mundo”.
Amy Frias, una clienta que trabaja en Linc Housing y disfruta de los churros recién hechos, destacó el significado de la abertura de la churrería para la comunidad mexicana en Los Ángeles.
“Otras personas que no pueden regresar, que están aquí, que vinieron de México, y por algunas circunstancias no pueden regresar a México todavía pueden tener un poco de su México”, dijo Frias.
Iriarte dijo que El Moro siempre ha sido parte de su día a día. Desde joven, él sabía lo que quería hacer con su vida.
“Desde niño recuerdo muy bien haber siempre acompañado a mi papá … caminábamos el centro histórico y así fue como yo empecé a meterme en ese mundo”, dijo Iriarte. “Desde pequeño había algo que me llamaba hacia El Moro”.
Después de que Francisco Iriarte falleció al comienzo de su carrera, la churrería quedó en manos de sus hermanos, entre ellos el abuelo de Santiago. Luego la segunda generación tomó el cargo, el padre de Santiago, seguido por Santiago y su hermano Francisco.
En Los Ángeles, uno de los rostros más reconocidos de la churrería es Alfredo Villalba, cariñosamente conocido como Don Alfredo por los clientes de El Moro. Villalba es el director de eventos de las sucursales de El Moro en California. A menudo, Villalba se encuentra detrás del mostrador, cocinando los churros. Él se ha transformado en una pequeña celebridad entre esos que frecuentan el restaurante.
“Me gusta dar el trato muy respetuoso y ameno”, dijo Villalba. “[Trato] de ejemplificar lo que somos en México, que somos muy calurosos al recibir a la gente y no solo en México, sino en Latinoamérica”.
La magia de El Moro, dijo Iriarte, es que es una experiencia para todos. Como director general, él ha visto a familias, trabajadores de la construcción y directores de bancos visitando su restaurante.
“Es una experiencia: entras, escuchas la música … también ves a los churreros haciéndolo fresco, sale humo, huele a chocolate. Entonces es una experiencia multisensorial”, dijo Iriarte. “Juega con todos tus sentidos”.
Para Villalba, la expansión en Estados Unidos no es solo un nuevo local, sino una difusión inevitable de la cultura mexicana.
“Todo lo que es icónico en México, pienso que debe expandirse por donde se pueda”, dijo Villalba. “Por todos los lugares del mundo, sí se puede”.
Un cliente, Eddie Halaby, quien trabaja en bienes raíces, parece compartir la opinión. Él conoció El Moro por primera vez visitando México y se emocionó al descubrir por Instagram que iban a abrir una sucursal en Echo Park.
“Los Ángeles alberga prácticamente la mayor población mexicoamericana fuera de México”, dijo Halaby en inglés. “Así que creo que es justo que empiece aquí y, con suerte, se expanda a otras ciudades también. Pero se siente bien que estén en Los Ángeles”.
Halaby dijo que todos deberían ir a El Moro no sólo por la comida deliciosa, si no porque es una oportunidad para unir a la comunidad.
“También es un buen lugar donde la comunidad se puede juntar”, dijo Halaby, “[Los Ángeles] es un crisol de diferentes culturas y diversidad, que en una linda ciudad como la nuestra, podemos caminar por la calle y conseguir cosas de diferentes países y diferentes culturas todo en un mismo lugar”.
Para Iriarte, la expansión a Estados Unidos es prueba de que todo es posible.
“Sí se pueden cumplir los sueños, y alguien se lo propone, no es mucha ciencia, solo es echarle ganas y hacerlo. Intentarlo y que con mucho ánimo, llegas adelante”, dijo Iriarte.
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