‘Ser Oaxaqueña Es…’ examina identidad, comunidad

La exhibición estudiantil examina la cultura oaxaqueña a través de varios medios.

Por PABLO RODRIGUEZ

“We Are Human Too” se enfoca en empoderar a comunidades afectadas por las deportaciones de United States Immigration and Customs Enforcement con palabras de resiliencia. (Pablo Rodriguez / Daily Trojan)

Un bol de salsa, un brazalete y las manos de familia; estas cosas y más se hacen más grandes que la vida y el enfoque de varias piezas en la exposición “Ser Oaxaqueña Es…” Con estas piezas, Ashley Oscal, una estudiante de cuarto año estudiando arte, explora la cultura oaxaqueña e invita a visitantes a explorar qué significa ser oaxaqueña para ella. 

Ocupando la mitad de la Lindhurst Fine Arts Gallery, los visitantes empiezan por la izquierda y ven las piezas en sentido horario. Las piezas cuentan la historia de cómo Oscal aprendió a aceptar su identidad. Ella usa su arte para advocar por su comunidad. 

Una de las primeras piezas en la galería, “Aceptar (To Accept)”, es sobre el principio de su camino de aceptación. Hecha con Procreate y Photoshop, la pieza retrata a dos mujeres en frente de un collage de fotos de la vida de Oscal. La mujer a la izquierda, Oscal, está envuelta en un brazalete grande por la mujer a la derecha, que representa Oaxaca. Oscal explicó que necesitaba comunidad para aceptar su identidad, representada por el brazalete. 


Daily headlines, sent straight to your inbox.

Subscribe to our newsletter to keep up with the latest at and around USC.

“Creciendo, había mucho juzgamiento sobre de dónde uno viene”, dijo Oscal en inglés. “Había una época donde tenía vergüenza de ser mexicana. … Necesitas esa comunidad para ser aceptada, y con este brazalete, yo sentí eso”.

La pulsera de la pieza se basa en uno similar al  que Oscal recibió cuando era joven y en los sentimientos que le dio. Oscal se ha puesto ese brazalete casi todos los días por la mayoría de su vida. La única excepción es ahora, con el brazalete mostrado enseguida de la pieza. 

Cerca del inicio de la exposición está la pieza, “Salsa De Mama (Mom’s Salsa)”. Para esta pieza de cerámica, Oscal hizo versiones grandes de los ingredientes usados para cocinar la salsa de su mamá y los puso en un bol. El tamaño grande de los ingredientes no solo representa la importancia de la receta en su familia, sino también la importancia de la comida en su cultura. 

“Cuando voy a Oaxaca, lo primero que te preguntan es ‘¿Ya comieron?’ o ‘Ven a la mesa’”, dijo Oscal en inglés. “[La salsa] está constantemente en la mesa; no puedes vivir sin ella”.

Aunque la pieza está centrada en un platillo cultural, Edgar Arceneaux, profesor asociado de arte y el profesor de Oscal para el curso “Painting II”, conectó profundamente con la pieza. 

“Era un monumento a la generación tras generación tras generación del sostenimiento que la madre siempre asegura por la familia”, dijo Arceneaux en inglés. “[Es] algo que damos por sentido. Si alguien lo congela en barro, te hace pensar … críticamente en lugar de empujarlo en tu boca”.

Cuatro piezas en el centro de la exposición son parte de la serie “The Soil In The Hands”, o “La Tierra En Las Manos”, en español. Oscal explicó que la idea era enseñar las manos oaxaqueñas y conocer sus historias. 

“Quería enseñar que nuestras manos, que normalmente les dicen sucias, inútiles, asquerosas, que realmente no son así”, ella dijo. “Hacen más de lo que todos dicen”. 

“The Soil in the Hands: The Eldest”, “La Mayor” en español, retrata las manos de Oscal. En contraste con el resto de la serie, que estaba hecha con carboncillos, Oscal usó la herramienta de carboncillos en Procreate. El medio artístico, también con el retrato de las manos de Oscal abiertas, representa la habilidad de crear arte y la flexibilidad de la artista. 

Las otras tres piezas — “The Homemaker”, “The Builder” y “La Mano Santa (The Holy Hands)”

— son sobre diferentes personas en la familia de Oscal: su mamá como ama de casa, su padrastro como el constructor y su tío como las manos santas. En cada pieza, Oscal muestra cómo estas personas crean algo físico que da lugar a algo más profundo. 

Por ejemplo, la mamá de Oscal, Rocio Nunez, hace arreglos florales, pero aparte de eso construye relaciones y crea memorias con sus clientes, dijo Oscal. También conecta esta pieza con Nunez siendo mamá. 

“Las mamás son las que construyen la casa”, dijo Oscal en inglés. “Hice el fondo blanco a propósito, porque quería resaltar la idea que las madres crean vida de nada”.

Aunque era la modelo de la pieza, Nunez a propósito esperó hasta que abriera la exposición para verla con las otras piezas. 

“Me enseñó un avance, pero también no lo quería ver”, dijo Nunez en inglés. “Quería ver el producto final”.

Nunez dijo que la pieza la hizo más consciente del orgullo de Oscal sobre su familia y cultura. 

“Vi lo que las manos significan para ella, y me hizo sentir muy orgullosa de mi hija”, dijo Nunez en inglés. “Heredó ese amor de Oaxaca”.

Al final de la exposición, las piezas reflejan que Oscal ha aceptado su identidad y ha encontrado comunidad, tanto así que ahora pelea por ella. 

“Esto es lo que estoy haciendo ahora, a las 21. Estoy intentando usar mi arte para hablar francamente sobre estos tiempos”, dijo Oscal. 

En la pieza, “We Are Human Too”, o “Nosotros También Somos Humanos” en español, Oscal enseña papel picado saliendo de un megáfono, ofreciendo palabras de ánimo y empoderamiento a una comunidad afectada por las deportaciones de United States Immigration and Customs Enforcement. 

“Es muy orgullosa de donde viene”, dijo Nunez en inglés. “Está alzando su voz, y no tiene miedo. Me hace muy orgullosa”.

“Ser Oaxaqueña Es…” estará en exhibición en la Lindhurst Fine Arts Gallery en Watt Hall hasta el 13 de octubre. 

© University of Southern California/Daily Trojan. All rights reserved.